Dicccionario:
CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
TELEPATÍA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
TELÓN: Tela de 50 metros ... o más.
ANÓMALO: Hemorroides.
BERRO: Bastor Alebán.
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
POLINESIA: Mujer Policía que no se entera de nada.
CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
DILEMAS: Háblale más.
MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
MEOLLO: Me escucho.
TOTOPO: Mamamífero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles...
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
CACAREO: Excremento del preso.
CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en vache.
ELECCIÓN: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno.
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
NITRATO: Ni lo intento.
NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
TALENTO: No ta rápido.
ESGUINCE: Uno más gatorce.
ESMALTE: Ni lune ni miélcole.
INESTABLE: Mesa norteamericana de Ines.
ONDEANDO: Onde estoy.
SORPRENDIDA: Monja en llamas.
LOS REFRANES DE MI ABUELA
En honor a Doña Juana Meneses.
No existe panameño que no se sienta identificado con los refranes o dichos populares. Pero son muy pocos los que día a día los utilizan en sus conversaciones cotidianas. Conversaciones, donde cada palabra o cada frase nacen y fluyen de manera natural y espontánea, ajustándose, sin lugar a dudas a determinada situación o para identificar algún suceso. Uno de estos personajes es Doña Juana Meneses, la abuela de una gran amiga, siempre tiene un dicho presto a cada circunstancia. Muchos son conocidos, algunos otros sacados y rebuscados como “aguja en un pajar”. Lo interesante del tema es que no debemos dejar perder esta costumbre que descubre la esencia de nuestra gente del campo, que en tiempos atrás hablaban de esta manera, muchos causan mucha gracia, como aquel que se aplica a las personas que no pueden con los problemas que tienen y se “meten en camisa de once varas” ó “QUE NO PUEDEN CON LA CABEZA Y ANDAN BUSCANDO CACHAMENTA”, como diría Juana Meneses.
Pero es que en Panamá no aprendemos, nos hacemos los que no queremos algo, pero nos morimos por eso, para esta situación muchos dicen: “ “No quiero, no quiero, pero échemelo en el sombrero”, y así nos vamos lejos, que será que somos unos “tira la piedra y esconde la mano”, tal vez sí es nuestra idiosincrasia.
Nuestra idiosincrasia, también, es tolerar, aguantar de todo un poco, somos pacientes muy pasivos. Al respecto, no puedo dejar de opinar del artículo sobre Darién escrito por el dueño de este espacio que hoy me permite expresarme a través de este artículo, tanta indulgencia, tanto olvido para con nuestros hermanos de la Provincia de Darién... no hay derecho. Dios quiera que los gobernantes actuales volteen su mirada…pero la verdad…muchas veces perdemos las esperanzas, solo basta recordar el dicho: “Cuando el pobre lava, llueve”.
Pero como todo en la vida pasa, espero que para todos vengan mejores tiempos, y que ante las vicisitudes diarias tengamos fe y confianza en Dios, quien es el único que no nos abandona… pero por si las moscas para la gente humilde… aprendamos a guardar para tiempos difíciles, recordemos que “Bolsita al lado no pierde bocado” o que “todo el que come tierra, carga su terroncito”.
Pero para no aburrirlos más, con tantos dichos me despido, recuerden todos cuando tengan un problemita que consideren enorme o que no tiene solución, que “Más se perdió en el diluvio”.
Soraya Castro